viernes, 10 de febrero de 2017

CONTRUCCIONES

Los juegos de construcción son uno de los juguetes estrella durante toda la infancia. Desde el primer año de vida hasta casi la adolescencia, variando el tipo de piezas y la dificultad de la construcción, a los niños les entusiasma jugar a construir, apilar, destrozar y volver a empezar. 
 Los juegos de construcción desarrollan el ingenio de los niños a la hora de construir casas, castillos, ciudades, coches, objetos o los personajes que deseen y son imprescindibles para el desarrollo cognitivo de los niños, pero también útiles para su desarrollo emocional y social.


Favorecen el desarrollo de diversas capacidades cognitivas como la percepción, la orientación espacial, la atención o el lenguaje entre muchas otras… 
¿Por qué son importantes los juegos de construcción?

·         Desarrollan la coordinación óculo-manual, una habilidad de la que  depende la destreza manual  indispensable para el aprendizaje de muchas tareas escolares y un sin número de prácticas necesarias en la vida corriente, gracias a la cual aprendemos a ajustar los movimientos que relacionan la mano con un objeto.  


·         Favorecen la psicomotricidad fina de manos y dedos, fortaleciendo los músculos y mejorando la precisión y coordinación  de los movimientos que realizan los niños con las manos y dedos, una habilidad imprescindible para la correcta adquisición de la escritura cuando llegue el momento.
·         Desarrollan habilidades visoespaciales y visoperceptivas. Capacidades que necesitamos para ubicarnos en el espacio, utilizar las referencias del entorno y desenvolvernos en él dando significado al mundo que nos rodea. Facilita la comprensión y la utilización de conceptos espaciales como alto-bajo, cerca-lejos, delante-detrás, o cuantitativos como grande-pequeño, lleno-vacio…

·         Estimulan las funciones cerebrales ejecutivas de organización, planificación o flexibilidad.
·         Permiten el aprendizaje de conceptos matemáticos básicos y de formas geométricas sencillas.

·         Aprenden leyes físicas como la gravedad o el equilibrio.
·         Fomentan la atención y la concentración.

·         Ayudan en el aprendizaje de los colores.
·         Enriquecen la expresión oral gracias al aumento del vocabulario que se utiliza en el juego compartido.
·         Desarrollan la imaginación y creatividad.


·         Pueden utilizarse para el aprendizaje de las clasificaciones por colores, formas o tamaños a la vez que también para hacer series lógicas. Lo que promueve el razonamiento cognitivo.

·         Son también un excelente material para los juegos de simulación, donde los niños y niñas adoptan diferentes roles o papeles, utilizándolo  como mecanismo de sustitución y representación de la realidad. 
·         Cuando juegan en grupo o entre hermanos fomentan valores como la cooperación y la colaboración
·         Fomentan el desarrollo de una buena autoestima y autoconcepto, ya que el niño se siente capaz de realizar diferentes construcciones y si además si éstas son valoradas por sus padres, hermanos o amigos mucho mejor.

·         Y ya por último, son una excelente herramienta para enseñar a recoger y ordenar. 

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